2015 inicia con expectativas positivas para América Latina. Luego de un año relativamente complicado para la región, se espera que su economía repunte. Las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) proyectan un crecimiento regional de 2.2%: un resultado más positivo que el 1.3% estimado para el cierre de 2014.

Sin embargo, el crecimiento no será equitativo entre los distintos países. Latinoamérica estará marcada por diferencias importantes. Panamá, Perú, Bolivia y Colombia liderarán las tasas de crecimiento, mientras que Venezuela y Argentina atravesarán las mayores caídas. Brasil, El Salvador y Belice, con bajo crecimiento, afectarán el desempeño económico de la región (gráfico 1).

 Fuente. Fondo Monetario Internacional (FMI).

Fuente. Fondo Monetario Internacional (FMI).

A pesar de que las proyecciones son mejores que las del año pasado, las economías de la región enfrentarán retos importantes por la caída en los precios del petróleo, los metales y ciertos productos alimentarios. Por otro lado, el repunte de la economía de Estados Unidos ayudará a impulsar el crecimiento económico de los países con los que tienen vínculos comerciales, como Panamá, México y Colombia.

Es importante mencionar que aun cuando se prevé una recuperación para la región, analistas del FMI observan que su crecimiento continúa por debajo de su potencial. Al margen de las particularidades de cada país; todos, sin excepción, deben trabajar por impulsar la productividad, el capital humano y mejorar su infraestructura. 

Optimismo para…

De acuerdo a las proyecciones del FMI, Banco Mundial y la CEPAL, se espera que el 2015 sea un muy buen año para varios países de Latinoamérica. Panamá, Colombia, Perú y Bolivia liderarán el crecimiento de la región.

Panamá tendrá el mayor crecimiento económico de la región con una tasa del 6.4% según las estimaciones del FMI. Gran parte de su crecimiento será a causa de la recuperación económica de los Estados Unidos y de la ampliación del canal.

En Colombia se prevé un crecimiento de 4.5%, el más alto de los países de la Alianza del Pacífico.  A pesar de la baja en los precios del petróleo y los metales, el país tiene un consumo interno alto y se espera que las reformas estructurales que se aprobaron el año pasado tengan un efecto positivo en la inversión en proyectos de infraestructura y energía. Por otro lado, se espera que las conversaciones sobre la firma de la paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) finalmente concluyan con un acuerdo de paz definitivo que de fin al conflicto armado que ha durado casi 50 años.

En Perú, también se estima que habrá un buen crecimiento económico. Se espera que continúen las inversiones en proyectos de minería y de infraestructura a raíz de los incentivos fiscales aprobados en el 2014, así como un anuncio de un mayor gasto público en estas áreas.

Bolivia mantendrá un crecimiento económico saludable, con la  mayor tasa de crecimiento de Sudamérica. Se prevé un crecimiento constante en la inversión pública y un mayor impulso a la demanda interna. En el tercer período presidencial de Evo Morales, que empezó a finales del año pasado, se espera que continúe con la misma línea de los períodos anteriores liderados por la ejecución de políticas redistributivas y de protección social.

Un escenario positivo, pero frágil para…

Otros países de la región, como Chile, Ecuador y México continuarán creciendo pero a tasas menores a su potencia y en una posición de vulnerabilidad frente a las condiciones externas.

Para Chile no se espera que 2015 sea un buen año. El FMI y la CEPAL revisaron a la baja las expectativas de crecimiento para este país. Los bajos precios del cobre y la conclusión de varios proyectos mineros importantes, están entre las principales causas de la desaceleración económica. Además, el incremento en impuestos para poder mantener el gasto social ha afectado ligeramente el clima de inversión No obstante, la confianza de los inversionistas se mantiene gracias a los buenos fundamentos macroeconómicos que han logrado las autoridades del país.

Ecuador se verá afectado por los bajos precios del petróleo en 2015 y se proyecta que, como consecuencia, su crecimiento económico disminuya ligeramente. A pesar de que se espera un crecimiento de 4%, la situación se podría complicar con mayores bajas en los precios de las materias primas y el encarecimiento del financiamiento que podrían impedir que se sostenga el alto gasto público. Es importante identificar oportunidades de reducción en el gasto público, así como fomentar un clima de negocios favorable para fomentar la inversión privada.

En México continuará reactivándose el ritmo de crecimiento (3.5%) pero aún por debajo de su potencial. Este crecimiento será consecuencia del desempeño positivo de Estados Unidos que fortalecerá a la industria manufacturera de exportación, la recuperación del sector de la construcción, la expansión del gasto público en un año electoral y el aumento sostenido en la confianza del consumidor y el inversionista.

Deben tener cautela en el 2015…

Por otro lado, 2015 será un año complicado para Brasil y, sobre todo, Venezuela y Argentina.

La economía de Brasil se ha desacelerado en los últimos años por la falta de competitividad, baja confianza del sector privado que no han permitido que se realicen las inversiones necesarias. Las proyecciones del 2015 indican que es probable que estas tendencias se mantengan. Los cambios realizados en la administración de Rousseff, así como los anuncios de recorte en el gasto público podrían ayudar para impulsar la confianza de los inversionistas. Sin embargo, éstos deberán estar acompañados de importantes reformas como son la laboral y judicial para que realmente se vea una mejora en el clima de negocios.

En Venezuela no se esperan mejoras en la situación económica. Se verá fuertemente afectada por la drástica caída en los precios del petróleo, lo que acentuará sus vulnerabilidades. Las proyecciones del FMI indican un decrecimiento del 1% para 2015. La situación se complicará aún más con el encarecimiento del financiamiento y la ligera desaceleración de la economía china. Además, las autoridades no han podido controlar la elevada tasa de inflación que ha llegado a ser la más alta del mundo, actualmente con una tasa de 60% anual. El gobierno venezolano debe tomar acciones urgentes para hacer frente a esta situación, restringir el gasto fiscal, realinear el tipo de cambio y reducir las distorsiones macroeconómicas. Sin embargo, las soluciones económicamente deseables serán políticamente costosas para el régimen.

Argentina también sufrirá una contracción económica en este año, continuando con la tendencia de poca efectividad de su política económica. La inversión privada se ha reducido notablemente y cada vez son más evidentes las distorsiones de la economía. Es necesario disminuir el déficit y revertir las políticas heterodoxas para que se mejore el clima de negocios y se recupere la confianza de los inversionistas.