El desempleo juvenil es un problema global. Latinoamérica no es la excepción, el último informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) indica que uno de cada dos desempleados en la región son jóvenes entre 15 y 24 años. Hoy, hay más de 8 millones de jóvenes sin empleo y más de 16 millones de jóvenes trabajando en condiciones precarias.

Estos números probablemente incrementen en los próximos años, si no se toman las medidas adecuadas. A pesar de que se han observado avances en términos de educación, éstos no se han traducido en una reducción al desempleo juvenil. Por el contrario, los jóvenes con mayor educación no necesariamente encuentran trabajo más fácilmente.

La tasa de desempleo de los jóvenes que tienen entre 6 y 12 años de estudio es mucho mayor que la tasa de desempleo de los jóvenes que solamente cuentan con hasta 5 años de estudio. No obstante, es importante notar que la tasa disminuye significativamente entre la población que cuenta con 13 o más años de estudio.

Esta situación resulta en una grave subutilización del capital humano lo que conlleva a un desaprovechamiento del potencial de crecimiento de la región. Se puede dar porque los jóvenes que han completado más años de estudio pueden tener mayores expectativas, están sobrecalificados para ciertos empleos, pero no pueden alcanzar los trabajos que requieren estudios terciarios. Otra razón es que no existe información suficiente que promueva una inserción laboral adecuada.

La inserción laboral es particularmente difícil para los jóvenes que pertenecen a los menores quintiles de ingresos. La tasa de desempleo es del 25.8% entre los jóvenes del quintil más bajo, mientras que es del 8.5% entre el quintil más alto. Esto quiere decir, que ni la educación ni el mercado laboral están siendo totalmente eficientes en romper con la pobreza intergeneracional.

Por otro lado, también se observa que existe una diferencia importante en el desempleo juvenil entre géneros. Las mujeres enfrentan mayores dificultades en encontrar empleo. En el 2013 el desempleo de hombres fue de 13%, mientras que el de mujeres fue de 17.8%.  Esta tendencia es clara prácticamente en todos los países de la región, a excepción de México y Guatemala

Otro problema importante en el empleo juvenil es que muchos los jóvenes que encuentran trabajo lo deben hacer sin los beneficios mínimos de ley. Seis de cada diez jóvenes empleados en la región son informales. Más de 16.5 millones de jóvenes siguen viviendo por debajo de la línea de la pobreza, a pesar de tener un empleo. Y, sólo el 37% de los jóvenes empleados obtiene seguro de salud y sólo el 30% cuenta con un sistema de pensiones. 

Las proyecciones demográficas de la OIT y la CEPAL indican que lo más probable es que el desempleo juvenil se incremente en los próximos años. Hoy más que nunca, es necesario hacer frente a este problema de manera que se pueda aprovecha el bono demográfico que está atravesando la región, así como su potencial de crecimiento.

Se necesita mejorar la información disponible para incrementar la inserción laboral. De igual forma, es importante trabajar por mejorar la inserción laboral de los jóvenes que cuentan con estudios secundarios. Actualmente los sistemas educativos no están siendo totalmente efectivos en convertirse en un método que brinde mayores oportunidades. Es necesario que los colegios y universidades trabajen con el sector privado para mejorar su calidad y desarrollar las destrezas que buscan los empleadores de manera que los jóvenes estén mejor preparados y se facilite su inserción laboral.

Por otro lado, los gobierno deben adoptar políticas públicas que faciliten la inserción laboral. Estas políticas deben estar focalizadas a los jóvenes que provienen de hogares con menores ingresos, así como a las mujeres. De igual forma, debe incrementar sus esfuerzos por combatir la informalidad, crear empleos de calidad y desarrollar un marco legar más flexible que incentive la inserción labor de los jóvenes

A pesar de que el desempleo juvenil es un problema en todos los países de la región, se debe reconocer que la región cuenta con un grupo altamente heterogéneo por lo que es importante estudiar cada caso aisladamente. De esta manera, se podrán diseñar programas y políticas publicas a la medida que sean efectivos en reducir el desempleo juvenil.

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AuthorImpacto Social Consultores