La desigualdad de género es un fenómeno que aún persiste en casi todos los círculos políticos, sociales y económicos. El alcance de la inequidad varía a través de países y regiones; sin embargo, la prevalencia de las desventajas entre hombres y mujeres es alarmante. Por eso, fomentar la equidad de género es fundamental para alcanzar el desarrollo. 

 Elaboración propia con datos de LAPOP 2015.

Elaboración propia con datos de LAPOP 2015.

A pesar de que las diferencias en el ingreso entre hombres y mujeres son la prueba más extendida y, quizás, el obstáculo más grande para la equidad, hay un temor a enfrentar el problema. Por miedo a herir normas sociales o religiosas y creyendo que es terreno de la movilización social y no de la política pública, los gobiernos y congresos no legislan o implementan acciones que inhiban esas brechas de ingreso.

Pero existe otro camino: impulsar la equidad de género en proyectos energéticos. Sí, la reforma energética de 2013 es un vehículo para fomentar la equidad en múltiples terrenos. Eftime (2009) explica que los beneficios conseguidos a través de un buen análisis de actores de interés y de métodos cuantitativos y cualitativos; que además busca cómo son afectados – positiva y negativamente-  los hombres y las mujeres, logra contribuir provechosamente al desarrollo sustentable de las comunidades y mejora las estructuras sociales y oportunidades técnicas y de crecimiento sin importar el género. No sólo eso: también colabora a la efectividad y beneficios económicos de la empresa.

Es aquí donde las consultorías juegan un papel fundamental para el desarrollo social equitativo. Para que las compañías energéticas tengan proyectos más óptimos, se requiere de las recomendaciones y métodos de investigación integrales y participativos de las consultorías.  Cumplir con el análisis multisectorial que las consultorías proveen favorece a que los proyectos energéticos aprovechen los potenciales económicos de las comunidades. Por ejemplo, la discriminación en las contrataciones y preparación técnica también conlleva costos para las empresas, dado que representa una barrera para el desarrollo de la compañía. (Ward, 2011)

Las consultorías ofrecen la capacidad de entender a través de diversos análisis cómo los hombres y mujeres son afectados por los proyectos energéticos, y además proveen de métodos para reducir los riesgos y compartir los beneficios de manera equitativa, a la par que reducen los costos de la empresa. Realizándose análisis pertinentes y recomendaciones puntuales a las empresas energéticas, las estructuras sociales tienen potencial de cambio.  Las consultorías ofrecen buenos resultados guiando a las compañías con un análisis de género pertinente.

Los análisis acertados y las respectivas recomendaciones aumentan las licencias y aceptaciones sociales de las empresas con las comunidades, y tienen la capacidad de iniciar con un cambio gradual en las composiciones y los roles que cumple cada género en la región. Si las compañías tienen presente los beneficios de la equidad de género y la fomentan en sus proyectos, se vuelve una herramienta que, poco a poco, logrará eliminar brechas entre hombres y mujeres.

Referencias bibliográficas

Eftime, Adriana, et al. (2009). Gender Dimensions of the Extractive Industries: Mining for equity.

Ward, Bernie; Strongman, John. (2011). Gender-sensitive Approaches for the Extractive Industry in Peru: Improving the Impact on Women in Poverty and their Families. Directions in development; energy and mining.

Posted
AuthorImpacto Social Consultores