Impacto Social Consultores

Realizamos evaluaciones de impacto social (EIS) para medir el efecto de los programas sociales, así como identificar riesgos y oportunidades de proyectos en el sector privado.

El mundo avanza cada vez más lento en la erradicación de la pobreza extrema

La pobreza es uno de los retos más grandes que enfrentamos hoy en día. En la historia moderna, nunca antes había habido tantos avances tecnológicos y científicos: el acceso a la información cada vez es mayor; transportarse de un lugar a otro es cada vez más fácil; las cadenas productivas cada vez son más eficientes. Sin duda ha habido avances en la materia. Sin embargo, el problema persiste. La pobreza continúa siendo un problema latente que sufre una parte importante de la población mundial.

Aunque existen muchas metodologías para medir la pobreza, el Banco Mundial define una línea de ingreso “diario” debajo de la cual una persona vive en condiciones de pobreza extrema: 1.9 dólares diarios[1]. La practicidad de esta medición nos permite comparar fácilmente la población que, en distintos países, carece de un acceso suficiente para comer y cubrir necesidades básicas como vestido.

En 1981, de acuerdo con el Banco Mundial, 42% de la población mundial vivía en condiciones de pobreza extrema o absoluta. En 2013, se estimó que sólo 10.7% de la población en el mundo vivía debajo de esta línea de pobreza. Los datos reflejan un progreso evidente en la solución de la pobreza. Más aún si se toman en cuenta el tiempo que han tardado los países desarrollados en acabar con la pobreza en sus propios territorios. A Gran Bretaña le tomó aproximadamente 100 años disminuir su población en condiciones de pobreza extrema del 40% al 10%. Para el año de 1970, Japón prácticamente había acabado con la pobreza extrema en su territorio, incluso cuando 4 de cada 5 japoneses vivían en esta situación e 1870. Además, China e Indonesia están por conseguir los mismos resultados que Japón en la mitad del tiempo.

Sin embargo, la rapidez con la que se están alcanzando resultados va en declive. La explicación se encuentra en la concentración internacional de la pobreza extrema, es decir, la pobreza extrema que tiene cada país o región mundial. En 1990 había mil 800 millones de personas en pobreza extrema, de las cuales poco más de la mitad se encontraban en los países asiáticos del este y del Pacífico, alrededor de 30% en los países de Asia del sur, alrededor de 20% en la África Subsahariana, y 5% restante pertenecía a América Latina y el resto del mundo.

En 2013, hubo menos de 800 millones de personas en estas condiciones y la concentración regional de este tipo de población cambió de manera drástica. Actualmente, más de la mitad de la población en pobreza extrema se encuentra en la región de África Subsahariana, alrededor de 30% en los países del sur de Asia, 5% en los países asiáticos del este y del Pacífico, y el resto en América Latina y el resto del mundo.

Estos datos nos muestran la importancia de tener políticas sociales exitosas. Mientras que los países de Asia pusieron en marcha programas sociales exitosos a través transferencia monetarias, los países en África cuentan con un sinfín de programas sociales que han fracasado debido a la violencia que existe en ellos, el bajo crecimiento económico y el autoritarismo que sigue caracterizando a sus gobiernos. Esto explica en gran parte los resultados alcanzados en estas dos regiones, y al mismo tiempo, nos hace pensar que este problema se va encapsular más en regiones específicas.

 

[1] La línea de pobreza se calculó con el índice de precios de 2011.