“Si vuelven, les secuestramos a alguien. Ya sabemos que sólo así nos cumplen”.  Con esta frase iniciaron los líderes de una comunidad sus planes para negociar con una empresa que pretendía construir un ducto en su territorio. Tras años de relaciones viciadas por un monopolio estatal en el sector de energía, las comunidades dudan de los beneficios sociales de los proyectos energéticos. Por eso, las evaluaciones de impacto social (Evis) son relevantes.